viernes 27 de febrero de 2009

Superación y Satisfacción (en equipo).

Las actividades de cohesión de grupo, son claves para los primeros pasos de la Escuela Taller. Es la pretemporada particular si realizamos un símil con aquella que realizan los equipos de fútbol. Los alumnos se empiezan a conocer, se familiarizan con su nuevo objetivo (la jardinería), que por lo general no era la meta que se marcaban al acceder a la escuela, comienzan a ver las diferencias entre la enseñanza que conocían y la formación a la que ahora tienen acceso, (aprender trabajando, trabajar aprendiendo), empiezan a sentir un afecto especial por todo aquello que pueda englobar la palabra naturaleza, esta carrera de fondo que es la primera fase del proyecto sentará las bases de la profesionalidad de los jóvenes.
Entre corrección de actitudes negativas, mejor llamados bien vicios adquiridos por el alumno en etapas anteriores, analizadas con ellos por medio de la reflexión, buscando las posibles causas, y el reconocimiento de las actitudes positivas (algo de lo que han carecido a lo largo de su etapa en las enseñanzas anteriores y que tanto agradecen ahora estos jóvenes), siempre me gusta comentar que cuando empieza a rodar la escuela el primer objetivo debe ser la formación de un equipo de trabajo (Enrique Agülles, Picassent 2002). Esta unión en pos de la consecución de los diferentes objetivos que se proponen en la programación formativa, nos ayudará a que la meta final se puedan alcanzar más fácilmente.

Lo dicho, seguimos con la pretemporada en el Taller de Jardinería de Els Pinets II, otra actividad realizada esta vez en conjunto con el resto de los alumnos de la escuela. La subida a la cumbre de la Cruz del Cardenal, en las montañas del paraje de la Murta, Alzira. Prueba de esfuerzo y superación en muchos casos y culminada con éxito por todos los alumos. ¡Enhorabuena por conseguir superar los diferentes retos que se os proponen!.

lunes 23 de febrero de 2009

El Jardín Japonés.-


Calma después de la tempestad. Para un occidental hay pocas cosas más fascinantes y desconcertantes que la complejidad de significados que puede aportar un jardín japonés. La composición de un diseño por medio de arenas, piedras, musgo y bambú, árboles y estanques elegantes, puentes y templos de tejados suavemente curvos.

La yuxtaposición de elementos esta gobernada por reglas muy estrictas, basadas en verdaderas tradiciones japonesas. Sin duda intentaban reflejar la conjunción del yin y el yang. El yin refleja la tortuga, elemento terrestre femenino y el yang, el ave que atraviesa el cielo, elemento conquistador masculino.



El jardín de los templos se considera como un elemento estrechamente relacionado con la vida de la comunidad, la arena de la que surgen rocas, estos “huesos” de la tierra, puede ser un eco distante del recinto sintoísta, donde los espíritus ancestrales pueden comunicarse con los hombres. Los senderos formados por piedras irregularmente espaciadas, pueden considerarse que representan una difícil senda de montaña. Sin duda podemos considerar el jardín japonés como un jardín simbólico.

La escala es importante en este tipo de jardines, ya que estos no suelen ser demasiado grandes. Los aspectos elaborados por el hombre son intencionados, contenidos e inmaculados con un uso consciente de los pavimentos, las gravas (en Japón se rastrillan para hacerlas más auténticas) y grandes piedras lisas; todos estos elementos son el resultado de los antiguos y compejos procesos de la filosofía oriental. El efecto global es el de una calma controlada.

sábado 21 de febrero de 2009

La Honestidad. Con dedicatoria especial a un deshonesto.

Ser honesto es ser real, auténtico, genuino. Ser deshonesto es ser falso, ficticio, impostado. 
La honestidad expresa respeto por uno mismo y por los demás. La deshonestidad no respeta a la persona en sí misma ni a los demás. 

La honestidad tiñe la vida de apertura, confianza y sinceridad, y expresa la disposición de vivir en la luz. La deshonestidad busca la sombra, el encubrimiento, el ocultamiento. Es una disposición a vivir en la oscuridad.

La deshonestidad no tendría ningún papel en un mundo en que imperara la realidad y estuviera habitado por seres humanos plenamente conscientes. Desgraciadamente, debemos de convivir con la deshonestidad. 

Los humanos, abrigamos una variedad de tendencias e impulsos que no armonizan espontáneamente con la razón. Los seres humanos necesitan práctica y estudio para convertirse en personas benévolas en las que retomar la chispa divina de la que emergimos. En ese intento hacen muchas cosas que la prudencia les aconseja ocultar. Mentir es una “fácil” herramienta de ocultamiento y, cuando se emplea a menudo, pronto degenera en un vicio que arrastra hacia lo contrario.

La honestidad es de suma importancia. Toda actividad social, toda empresa humana que requiera una acción concertada, se atasca cuando la gente no es franca.  ¿Cómo se cultiva la honestidad? Como la mayoría de las virtudes, conviene desarrollarla y ejercitarla en armonía con las demás. Pero hay una respuesta rápida que se puede dar en tres palabras: tomarla en serio. Se debe reconocer que la honestidad es una condición fundamental para las relaciones humanas, para la amistad, para la auténtica vida comunitaria. Pero se debe tomar en serio por sí misma, no “como la política más conveniente”. 

Hay una gran diferencia entre tomar en serio la verdad y no dejarse pillar. Los padres a menudo decimos “que no te pille de nuevo”, y es comprensible, pero una vida buena y honesta es más que eso. El desarrollo moral no es un juego de “píllame si puedes”. Conviene concentrarse en lo que importa de verdad, la clase de persona que uno es, y la clase de persona que uno quiere ser. 
Todos tenemos muchos defectos, pero no hay medias tintas con la honestidad, así pues toma cuenta de ello, que ya sabes que esto va para tí, caballero deshonesto.
Fuente: proyecto.pv

martes 10 de febrero de 2009

Trepando con Taïs Andaní en Els Pinets. (Las chicas son guerreras)

Enhorabuena chicas!!!.
Esta es la mejor manera de comenzar la entrada de hoy. Cuando los alumnos son capaces de superar retos, poniendo todo su esfuerzo y voluntad en trepar y llegar a lo alto del pino, donde esperaba nuestra amiga Taïs Andaní, un docente no puede más que sentirse orgulloso de sus alumnos y pensar que está eligiendo el camino correcto para su formación.

Enhorabuena para tod@s por el interés y la actitud que estais mostrando, no sólo en el día de hoy, sino en todo el desarrollo del programa formativo y un abrazo especial para Sandra, Jessi y Vidal que consiguieron llegar a la meta, no obstante este reconocimiento es especial para todos, porque las ganas que estais poniendo para aprender este oficio me asegura que la mayoria os dedicareis a la jardineria seguro. Hechar una mirada rápida a estos dos meses juntos y fijaros la cantidad de conocimientos que habeis adquirido, pero sobre todo observar, con mi satisfacción, que sois un grupo unido y con ganas de aprender y trabajar en equipo. ¡Enhorabuena y seguir así!.

Una fría mañana de febrero en el Parque de Els Pinets, acogió la exhibición de nuestra amiga Taïs Andaní, una de las pocas mujeres que hasta el momento se dedica a la poda profesional en altura. Como siempre con una disposición especial, nos dedicó una jornada de aprendizaje, de conocimento de técnicas de trepa, de materiales innovadores para la ascención a los árboles, de arboricultura, pero sobre todo y es lo que le diferencia de los demás, una distinción de calidad y seguridad en todas estas operaciones. Es ese punto añadido que siempre le veo a las mujeres en relación a los hombres, la calidad final de sus trabajos.

A todos estos conocimientos que adquirimos me gustaría añadirle otro aspecto. Taïs es una persona que engancha a los demás cuando habla de este oficio, contagia jardinería y naturaleza por los cuatro costados, algo muy importante para que los alumnos incrementen su autoestima y su motivación hacia el oficio.
Desde este pequeño rincón de la red, te damos las gracias, porque siempre estás dispuesta a colaborar con nosotros. De parte de los alumnos y de la mía, muchas gracias Taïs.

lunes 9 de febrero de 2009

Aprendiendo con Axel Piera Artés

En la entrada anterior hablabamos de la motivación que supone para los alumnos conocer directamente a profesionales del oficio.

Seguimos en la linea, consecuencia de las fluidas relaciones que la Escuela Taller Els Pinets tiene con diferentes empresas, el otro día el Taller de Jardinería asistió a la ejecución de trabajos de abatimiento controlado de árbolado que efectuaba la empresa Paisajistas del Mediterráneo en Carlet. 




Se realizaron estos trabajos en 3 ejemplares de Pinus halepensis, que debido a los fuertes vientos habían resultado afectados de forma severa, no quedando más remedio que realizar su abatimiento.

El grupo pasó la mañana junto a Axel Piera, podador que trabaja para la empresa anteriormente citada. Desde este pequeño rincón, agradecer a Axel su predisposición con los alumnos, a los cuales explico detalladamente todos los pasos de los trabajos que realizaba.
Para ver todas las fotos: pincha aquí.

sábado 7 de febrero de 2009

Visita al Jardín Botánico de Valencia: + Equipo, + Motivación.

Cuando comenzamos nueva escuela, uno de los objetivos que siempre me propongo, es crear un equipo de trabajo, esto es un grupo unido y sólido sobre el cual sea más sencillo y ameno desarrollar el programa formativo. Para conseguir este objetivo se trabajan diferentes aspectos, pero sobre todo muchas actividades que promuevan la interrelación de los alumnos.

Igualmente la motivación hacia el oficio que han elegido para su formación en la escuela taller es imprescindible en la primera fase. Para ello el alumno debe conocer la profesión y cuales son las Justificar a ambos ladosposibles salidas laborales.

Sobre este aspecto de la motivación hacia el conocimiento del mundo de la conservación de los espacios verdes, tratarán las próximas entradas del blog. La aspiración de un docente debe ser siempre conseguir la máxima motivación del alumnado y para ello no se debe prescindir de recursos.

Entramos en materia, la pasada semana, el taller de jardinería preparó la visita al Jardín Botánico de Valencia. Un buen almuerzo matinal, que facilitara el trato de unos y otros y sirviera además de actividad de cohesión del grupo, precedió a la entrada al Jardín.

Una vez dentro, los alumnos impresionados por la magnitud del Celtis Australis de la entrada al recinto, conocieron a Marta, representante de la Asociación Española de Arboricultura, a la que desde aquí agradezco el interés y el esfuerzo que realizó para preparar la actividad de presentación.

Tras la charla previa de nuestra compañera en la que abordó los diferentes aspectos del jardín, fecha de creación, diferenciación de zonas de plantación, etc, los alumnos comenzaron a divisar enormes árboles, cosa a la que no están acostumbrados. Alucinados ante tales ejemplares, esperamos la llegada de los otros dos protagonistas del día, José Plumed y Vicent Isaac, técnicos del Botánico que trabajan para la Universidad de Valencia, con el objetivo de mantener la salud de estos preciosos ejemplares.

Conocer a personas que saben tanto de esta profesión, siempre causa un buen efecto en el alumno, pero añadiendo la manera "de sentir" la misma que profesan estos dos amigos, el efecto es aún superior.

Durante la mañana Plumed e Isaac, nos ofrecieron sus conocimientos y su visión de la conservación de los espacios verdes, los alumnos pudieron aprender de cosas que en su vida se habían plantedado, como la necesidad de plantar árboles según las alternativas que nos ofreciera el espacio al cual serían destinados. Es sólo un ejemplo de la cantidad de conocimientos que transmitieron a los jóvenes aprendices. Buen comienzo para que los alumnos se familiaricen con los aspectos básicos de su formación, el conocimiento de las especies, los trabajos más especializados, los profesionales más destacados y como no conocer más de sus compañeros de viaje en pos de su profesionalización.

domingo 1 de febrero de 2009

Gracias Profesor, por depositar tu confianza en mí.

El pasado viernes tuvo lugar el homenaje de jubilación a Tomás García, persona que tantos años ha pasado formando a innumerables docentes, es especial de Escuelas Taller, en el Centro Servef de Paterna.

Entrañable acto, rodeado de aquellos que hemos querido demostrar nuestro agradecimiento a esta persona con la que hemos pasado tanto tiempo. Sorprendido me quede, en especial, por la cantidad de personas que habían sido formadas por Tomás hace ya muchísimos años y que acudieron a la cita. Sin duda, un buen docente, se debe sentir ogulloso cuando tus alumnos te muestran su afecto y valoran de este modo el esfuerzo que has realizado por ellos.

A parte de lo circunstancial del acto debo añadir algo más a esta entrada. Cuando nos ofrecieron el cuaderno de firmas de despedida, me quede un poco en blanco. Había poco sitio y lo primero que se me vino a la cabeza, de las muchas cosas que podía escribir es:

"Gracias Tomás por la confianza que siempre has depositado en mí".

Tan corto pero tan profundo, esta confianza en las posibilidades del alumno es uno de los aspectos que no debemos olvidar frecuentar, ya que sin ella nuestros alumnos no se involucrarán en el proceso de aprendizaje de la misma forma.

Hablamos de metodología, de diferentes opciones para llegar a nuestros aprendices, pero sin duda el refuerzo de la autoestima de una persona, es aquello que otorga la confianza suficiente para enfrentarse a nuevos retos, a mirar el futuro con ilusión y a incrementar, a las más altas cotas, el afán propio de superación.

Todo esto es lo que siempre un buen docente debe de buscar en sus alumnos. Los educadores ideales, los que quieren y pueden de verdad marcar una diferencia positiva y determinante en la educación y en la enseñanza, poseen en línea general, estas actitudes o características:

· Creen en la propia capacidad, valía e importancia como educadores, y son conscientes de que enseñando y relacionándose con sus alumnos están creciendo y madurando ellos mismos.

· Estimulan su propia confianza en sí mismos en cuanto personas, y por lo tanto, se motivan a tener una mayor seguridad y revisar sus relaciones con sus alumnos desde esta perspectiva. Se sienten cómodos y desarrollan la interacción y el sentido de pertenencia.

· Alientan la reflexión y la conciencia sobre la capacidad y los potenciales propios y de cada uno de sus alumnos. Ayudan a que ellos saquen el mayor partido a sus destrezas y habilidades.

· Con su ejemplo estimulan, motivan y ayudan a sus alumnos a buscar y encontrar ellos mismos las soluciones a sus propios problemas y conflictos personales, además de académicos.

· Promocionan y facilitan la comprensión de los conceptos que enseñan. No aceptan o promueven aprendizajes que sean sólo memorizados. Fomentan la creatividad de sus alumnos.

· Por su forma de hablar y de comportarse consiguen la atención de sus alumnos. Acuerdan con ellos la necesidad de una buena convivencia en clase y fijan con ellos las normas correspondientes.

· Aceptan a sus alumnos tal como son. Suscitan admiración, respeto y cariño en sus alumnos por su forma abierta y cariñosa de actuar y de relacionarse.

· Saben conjugar el "ser EXIGENTES y a la vez COMPRENSIVOS" con sus alumnos en áreas académicas o personales. Tienen sobre ellos esperanzas realistas.

· En su actuación verbal y no verbal, toman en consideración los sentimientos personales de cada alumno.

· Se relacionan de forma positiva y constructiva, sabiendo trabajar en equipo, con sus colegas del Claustro de Profesores u otros departamentos del Centro Educativo.

· Motivan, piden y aceptan el apoyo de los padres de los alumnos.

· Tienen una visión general de la educación como proceso de aprendizaje para la vida, además de como preparación académica y cultural. Promocionan la enseñanza multidisciplinaria: "Quien sólo sabe medicina, ni medicina sabe...".

· Promocionan el "aprendizaje para aprender", facilitando, por ejemplo, el uso de técnicas de estudio.

· Están abiertos a la investigación, a encontrar nuevas metodologías, fórmulas alternativas de enseñanza, aprendizaje, motivación, refuerzo, interacción, concienciación, etc.

· Participan en programas o cursos de formación de puesta al día o reciclaje. Amplían sus conocimientos y métodos.

· Viven su profesión como una privilegiada vocación y carisma, llena de riesgos y oportunidades, y enfocada en el crecimiento humano.

(Adaptado de: Franco VOLI. "La autoestima del profesor".
-Manual de Reflexión y Acción-. Centro Internacional de Investigación

"APRENDER TRABAJANDO", "TRABAJAR APRENDIENDO"

Pablo Esparza es Técnico en Jardinería y Restauración del Paisaje y Formador Ocupacional. Trabaja como Profesor-Monitor en Programas de Escuelas Taller desde finales de los años 80, después de haber cursado un proyecto como alumno. 
Compatibiliza su actividad con otros trabajos como Diseño, Construcción y Mantenimiento de Jardines y realización de Podas especializadas y Talas controladas.
Ha completado su formación a través de la realización de diversos cursos relacionados con la Jardinería, Restauración del Paisaje, Gestión Medioambiental y Aprovechamiento de Zonas Verdes. 
Ha publicado diversos artículos relacionados con los Espacios Verdes y el aprendizaje del oficio que imparte, en diversos medios de comunicación, como redeoficios.org, Ciudad Escolar, Bricojardinería y Arquitectura del Paisaje, revistas de Escuelas Taller, etc.
Con este Cuaderno de Campo, pretende difundir la ardua y poco valorada tarea que llevan a cabo los trabajadores de las Escuelas Taller, además de ser una página de intercambio de ideas y conocimientos sobre la Jardinería y la Restauración del Paisaje.