miércoles 14 de octubre de 2009

"Cuando pudo no quiso, ahora que quiere, es posible que no pueda".


Hoy he entendido que debía hablaros claro (alumnos míos) y que mejor que hacerlo a través del blog. ¿Os habéis fijado como la joven que atendía el comedor del colegio donde estamos trabajando atendía al niño enfermo, esperando que viniera su papá?. Ponía todo el entusiasmo y energía que tenía dentro en realizar bien su trabajo. No se limitaba a esperar, sabía que su cometido era además, hacer que el niño se sintiera reconfortado con sus palabras, estaba la joven demostrando profesionalidad.

El tiempo no pasa en vano. Si no aprovechas las oportunidades, no subes al tren apropiado, puede que te quedes sentado en la estación, sólo que ahora ha desviado su trayecto. El tren ya no volverá jamás. Allí te quedarás tú, con tus posibilidades.

La Escuela Taller es uno de esos últimos trenes en vuestra etapa formativa. Aquí aprendéis algo más que habilidades y destrezas de un determinado oficio. Que adquirais estas habilidades es estupendo, pero de nada me sirve si no va acompañado de aquello que yo quiero de vosotros: que en el futuro seais grandes profesionales independientemente del oficio que tengais que desempeñar. Para conseguirlo no queda mucho camino por recorrer y hemos de hacerlo juntos. Vosotros con vuestra actitud y yo con el ahínco, que no debe desvanecer, y que se presupone a un buen docente.


Yo quiero alumnos que vengan a aprender jardinería - ¡claro, como no!-, pero tambíen quiero alumnos que sean buenos compañeros, también quiero gente puntual, con gran responsabilidad de las tareas que se les encomienda, gente solidaria, quiero personas que no realicen críticas hacia el que no está. Yo quiero personas impecables en el orden, que vengan a trabajar con una sonrisa de oreja a oreja y que esa sonrisa sea para todos igual. Quiero gente impoluta a la hora de utilizar los equipos de seguridad, siempre atentos ante cualquier peligro. Quiero a mi lado gente en la que pueda confiar cuando yo estoy a varios metros de altura enseñando a un compañero, sabiendo que ellos, están realizando su labor de ayuda a la perfección. En resumen alumnos trabajadores dispuestos y que hagan lo que hagan, lo efectúen con la mejor predisposición. Tal como hacía la joven del comedor, realizaba su trabajo e irradiaba amor hacia el mismo, aunque seguramente a esta joven le gustaría estar en otro trabajo más remunerado y que le hiciera sentirse más realizada.


¿Por qué quiero todas esas cosas?. Porqué de esta manera habré cumplido mi objetivo, dotar de empleabilidad a mis alumnos. Si, esa cualidad que tiene la joven cuidadora y que en el futuro le abrirá a buen seguro las puertas del éxito profesional. Mientras no consiga todo lo que he dicho que quiero, no os podré catalogar como personas con profesionalidad, vamos lo que ahora se llama empleables, algo que ya habéis oído decir mucho a Miguel. Si esto no se cumple yo habré fracasado como docente y vosotros como alumnos. ¿Es eso lo que queréis?. ¿Ya no os acordáis de haber sido los primeros en sufrir en vuestras carnes la peste del paro que nos afecta?. Reflexionemos para darnos cuenta de que no debemos desviarnos del camino marcado. Vosotros valéis mucho, sería una pena no aprovechar las virtudes que atesoráis todos y cada uno de los miembros del equipo, pero recordar que este objetivo lo debemos conseguir todos JUNTOS.

Espero que mañana, cuando nos veamos en Iberflora, no os hayáis equivocado de tren, que os hayáis subido al adecuado.

El autor de la frase con la que he iniciado esta entrada es de Víctor Espárrago, entrenador que cimentó los éxitos del Valencia C.F., hacia uno de aquellos que consiguió ser de los mejores jugadores de Europa.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

PABLO : HAS ESCRITO A TUS ALUMNOS LOS CONSEJOS, LAS IDEAS Y LAS REFLEXIONES QUÉ TODO BUEN DOCENTE ( EN EL SENTIDO MÁS AMPLIO DE LA PALABRA ) PUEDE INCULCAR A SUS ALUMNOS . ESTOY SEGURA DE QUE NO LO VAN A ECHAR EN SACO ROTO.TE PORTAS CON ELLOS COMO LO HARÍA UN HERMANO MAYOR Y SÉ QUE ELLOS SABRÁN AGRADECÉRTELO . EFECTIVAMENTE : PARA CASI TODOS ELLOS , LA ESCUELA TALLER PUEDE SER " SU ÚLTIMO TREN ". RECIBE MIS SALUDOS Y ADMIRACIÓN .

IRON dijo...

Excelente reflexion Pablo, te felicito, me parece una grandeza de un profesional de la enseñanza, a la par de alguien que, con razonamiento humano puro y sencillo, trata de aperturar el corazón y el alma, de cada joven, cada estudiante. Yo me atreveria a añadir que, tambien deben buscar la solidaridad, en el respeto a todos los seres humanos, y tambien a todos los seres vivos, que cada uno tiene una razon de existir, como dicen: El tiempo de Dios es perfecto...

"APRENDER TRABAJANDO", "TRABAJAR APRENDIENDO"

Pablo Esparza es Técnico en Jardinería y Restauración del Paisaje y Formador Ocupacional. Trabaja como Profesor-Monitor en Programas de Escuelas Taller desde finales de los años 80, después de haber cursado un proyecto como alumno. 
Compatibiliza su actividad con otros trabajos como Diseño, Construcción y Mantenimiento de Jardines y realización de Podas especializadas y Talas controladas.
Ha completado su formación a través de la realización de diversos cursos relacionados con la Jardinería, Restauración del Paisaje, Gestión Medioambiental y Aprovechamiento de Zonas Verdes. 
Ha publicado diversos artículos relacionados con los Espacios Verdes y el aprendizaje del oficio que imparte, en diversos medios de comunicación, como redeoficios.org, Ciudad Escolar, Bricojardinería y Arquitectura del Paisaje, revistas de Escuelas Taller, etc.
Con este Cuaderno de Campo, pretende difundir la ardua y poco valorada tarea que llevan a cabo los trabajadores de las Escuelas Taller, además de ser una página de intercambio de ideas y conocimientos sobre la Jardinería y la Restauración del Paisaje.